FACTORES DE RIESGO
Los factores de riesgo para la enfermedad de la Malaria pueden ser:

Factores de riesgo:
Factores relacionados con el huésped:
Los niños menores de 5 años y hasta aproximadamente 14 años son especialmente vulnerables. En zonas endémicas, la exposición repetida al parásito genera cierta inmunidad en adultos, pero los niños aún no la tienen, por lo que tienen una mayor probabilidad de desarrollar enfermedad clínica severa.
Personas inmunocomprometidas (por VIH, desnutrición, embarazo) tienen mayor riesgo de infección y de formas graves de malaria.
Algunos factores genéticos, como la presencia de anemia falciforme, pueden conferir cierta protección, pero su ausencia puede significar mayor vulnerabilidad.

Factores relacionados con el ambiente y el vector:
Zonas ubicadas a menor altitud presentan mayor presencia de mosquitos anófeles, vectores de la malaria. Temperaturas más cálidas favorecen la reproducción del mosquito y el desarrollo del parásito dentro del vector.
La proximidad a cuerpos de agua estancada (charcos, cauces lentos, arroyos) incrementa la densidad mosquito, aumentando el riesgo de transmisión.
Cambios en el ambiente, como deforestación, pueden modificar la población de mosquitos, a veces aumentando la transmisión.
En muchas regiones, la malaria es más común en épocas lluviosas cuando el hábitat para mosquitos aumenta.

Factores socioeconómicos y culturales:
Las casas con paredes de materiales precarios (paja, madera sin sellar) y sin protección en ventanas o puertas facilitan la entrada de mosquitos. Las casas con mejor infraestructura son menos vulnerables.
La falta de acceso a diagnóstico temprano y tratamiento efectivo dificulta el control de la malaria.
Poblaciones que se mueven entre zonas endémicas y no endémicas pueden introducir o propagar el parásito, además de que pobladores desplazados o migrantes pueden tener pobre acceso a prevención.
La falta de información adecuada sobre transmisión y medidas preventivas disminuye la adherencia a intervenciones.

Factores relacionados con la prevención y control:
La utilización inconsistente o inapropiada de mosquiteros tratados con insecticidas, repelentes, y rociado intradomiciliario reduce la efectividad del control vectorial.
La resistencia de mosquitos a insecticidas empleados puede aumentar el riesgo de transmisión.
La resistencia del parásito a medicamentos hace que el tratamiento sea menos efectivo, pudiendo incrementar la prevalencia y gravedad.

BIBLIOGRAFÍA